Amor a la Mexicana.
Trabajar con Vivian y Adam fue una experiencia profundamente emotiva. Después de haber pospuesto su boda debido a la pandemia, finalmente pudieron celebrar su unión como siempre lo soñaron, y lo más especial: junto a su pequeña hija, quien hizo de este momento algo aún más significativo.
Ellos, una hermosa mezcla de culturas —él estadounidense, ella mexicana— decidieron volver a México para festejar con sus seres queridos en un ambiente lleno de amor, alegría y tradición. Familiares y amigos viajaron desde ambos países, creando una fusión de emociones, idiomas y abrazos que llenaron cada rincón.
La boda fue un homenaje a su historia: íntima, cálida y vibrante, con todos los elementos de una auténtica celebración mexicana. Uno de los momentos más emotivos fue la llegada del mariachi, que llenó de música y orgullo el corazón de todos los presentes. Su amor cruzó fronteras… y se celebró con el alma.





